El Palau dels Milà i Aragó es el monumento civil más importante de Albaida y uno de los palacios nobiliarios mejor conservados del interior de la Comunitat Valenciana. Situado en pleno casco histórico, este imponente edificio ha sido durante siglos el símbolo del poder de una de las familias más influyentes del antiguo Reino de Valencia.
Además de su gran valor histórico y arquitectónico, el palacio alberga en la actualidad el Museu Internacional de Titelles d’Albaida (MITA), lo que convierte la visita en una de las experiencias culturales más completas de la Vall d’Albaid
Los orígenes del palacio se remontan al siglo XV, cuando la familia Milà, posteriormente unida a los Aragó, estableció aquí su residencia señorial. Durante los siglos XVI y XVII el edificio fue ampliado y embellecido, incorporando elementos renacentistas y barrocos que todavía pueden apreciarse en algunas de sus estancias.
La familia Milà i Aragó desempeñó un importante papel en la historia del Reino de Valencia, dejando una profunda huella en Albaida, donde ejercieron el señorío durante varios siglos.
Hoy, el palacio es uno de los edificios históricos más representativos de la comarca y un referente del patrimonio valenciano.
El recorrido permite descubrir algunos de los espacios más destacados del edificio:
- La elegante fachada principal, presidida por el escudo nobiliario de los Milà i Aragó.
- El patio interior y la escalera monumental que comunica las distintas plantas.
- Los antiguos salones señoriales, donde todavía se conservan elementos decorativos originales.
- Las dependencias históricas que muestran la evolución del edificio a lo largo de los siglos.
- El Museu Internacional de Titelles d’Albaida (MITA), ubicado en el interior del palacio y considerado único en España.
La combinación de arquitectura, historia y cultura convierte la visita en una de las más interesantes de la Vall d’Albaida.
La mejor forma de conocer el palacio es realizar la visita completa, que incluye el Museu Internacional de Titelles. El recorrido suele durar alrededor de una hora y permite descubrir tanto la historia del edificio como una de las colecciones de marionetas más importantes de Europa.
Después de la visita, merece la pena recorrer tranquilamente las calles del casco histórico y acercarse a otros monumentos situados a pocos minutos a pie.