El Convent de Sant Jacint es uno de los edificios históricos más destacados de Agullent y una pieza fundamental de su patrimonio religioso. Fundado a finales del siglo XVI por la Orden de los Dominicos, este convento ha sido testigo de algunos de los momentos más importantes de la historia de la localidad y conserva el carácter sobrio propio de la arquitectura conventual valenciana.
Situado muy cerca del casco histórico, el conjunto destaca por su sencillez arquitectónica y por el ambiente de tranquilidad que todavía transmite. Actualmente continúa siendo un convento de clausura, por lo que únicamente puede visitarse la iglesia.
El convento fue fundado en 1595 gracias al impulso de una familia de Agullent y pasó a convertirse en una importante comunidad dominica dedicada a la predicación y la enseñanza. Durante más de dos siglos desempeñó un papel destacado en la vida religiosa y cultural de la comarca.
Tras la desamortización del siglo XIX, el edificio quedó vacío durante un tiempo hasta que, en 1889, fue ocupado por una comunidad de monjas capuchinas de clausura, que rebautizó el conjunto como Convento del Sagrado Corazón de Jesús. Durante la Guerra Civil fue utilizado como asilo para refugiados y posteriormente recuperó su función religiosa. Desde 1971 volvió a conocerse como Convent de Sant Jacint.
La iglesia es el único espacio abierto habitualmente a los visitantes, por lo que conviene consultar previamente los horarios de apertura.
La visita puede combinarse fácilmente con un paseo por el casco histórico, la Iglesia de Sant Bertomeu, la Font Jordana y la Ruta del Patrimonio, que reúne algunos de los principales monumentos de Agullent.
Las primeras horas de la mañana y el final de la tarde ofrecen la mejor luz para fotografiar el portal medieval y las calles más antiguas del municipio.