La Església Arxiprestal de l’Assumpció de Albaida es uno de los monumentos religiosos más importantes de la Vall d’Albaida y una visita imprescindible para descubrir el patrimonio histórico de la localidad. Situada en el corazón del casco antiguo, junto al Palau dels Milà i Aragó, este templo domina el antiguo recinto amurallado y constituye uno de los grandes símbolos de Albaida.
Construida entre 1592 y 1621, sobre los restos de una antigua iglesia del siglo XIII, la parroquia combina elementos del gótico valenciano con aportaciones renacentistas y barrocas, ofreciendo un conjunto arquitectónico de gran belleza.
Tras la conquista cristiana de Albaida se levantó una primera iglesia sobre el antiguo núcleo medieval. Con el crecimiento de la población, aquel edificio resultó insuficiente y a finales del siglo XVI comenzó la construcción del templo actual.
Las obras se prolongaron durante casi treinta años y dieron lugar a una iglesia de grandes dimensiones que, desde entonces, ha sido el principal centro religioso de la ciudad. A lo largo de su historia ha sufrido diversas restauraciones, especialmente después de los daños ocasionados durante la Guerra Civil.
Desde entonces, el museo ha ido ampliando su colección hasta convertirse en uno de los espacios culturales más singulares de la Comunitat Valenciana, con cientos de piezas que muestran la enorme diversidad de técnicas, estilos y tradiciones del teatro de marionetas.
La iglesia presenta una única nave con capillas laterales entre contrafuertes, siguiendo el modelo de los grandes templos del gótico valenciano.
Su fachada destaca por la sobriedad de sus líneas y por sus dos portadas renacentistas, mientras que el elevado campanario cuadrado se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de Albaida. Durante siglos, esta torre también desempeñó funciones de vigilancia sobre el municipio.
En el interior llaman la atención las altas pilastras, la amplia nave central y la luminosidad del conjunto, que crean un ambiente solemne y elegante.
Uno de los mayores tesoros de la iglesia son las obras del pintor José Segrelles, uno de los artistas valencianos más importantes del siglo XX y natural de Albaida.
Tras la Guerra Civil realizó una extraordinaria serie de pinturas religiosas para el templo. En el altar mayor destacan los grandes óleos dedicados a la Pasión de Cristo, mientras que en las lunetas pueden contemplarse escenas relacionadas con la historia religiosa de Albaida. Estas obras convierten la iglesia en un auténtico museo del arte sacro contemporáneo.
La visita resulta especialmente interesante si se realiza junto al Palau dels Milà i Aragó, el Museu Internacional de Titelles y la Casa Museo José Segrelles, todos ellos situados a pocos metros.
Si el templo está abierto al culto, dedica unos minutos a contemplar con calma las pinturas de Segrelles y los detalles del altar mayor, dos de sus principales atractivos.