Una obra ligada a la historia del regadío valenciano
El Azud de Antella constituye la pieza fundamental de la infraestructura de la Acequia Real del Júcar. Su función es elevar y desviar parte del caudal del Júcar para introducirlo en el sistema de riego.
Según la documentación turística de la Diputación de Valencia, los historiadores sitúan el inicio de su construcción en 1239, poco después de la conquista cristiana de estas tierras. Desde entonces, el azud ha estado estrechamente relacionado con la transformación agrícola de la Ribera y con el aprovechamiento de las aguas del Júcar.
El nacimiento de la Acequia Real en este punto convirtió a Antella en un lugar fundamental dentro de una de las grandes redes históricas de regadío valencianas.