Pasear por el Barrio Medieval de Bocairent es viajar varios siglos atrás. Sus estrechas calles empedradas, sus escaleras excavadas en la roca y sus casas adaptadas al relieve convierten este conjunto histórico en uno de los mejor conservados de la Comunitat Valenciana.
Situado en la parte alta del municipio, el barrio conserva el trazado urbano de origen islámico, con un entramado de callejuelas sinuosas que sorprenden a cada paso. No es un lugar para recorrer con prisas, sino para perderse entre plazas, fuentes, miradores y rincones llenos de historia. El casco antiguo fue declarado Conjunto Histórico-Artístico por su extraordinario estado de conservación.
El Barrio Medieval nació alrededor de la antigua fortaleza musulmana de Bekirén, aprovechando un cerro rodeado por profundos barrancos que ofrecía una excelente defensa natural.
Tras la conquista cristiana en el siglo XIII, el entramado urbano se mantuvo prácticamente intacto. Con el paso de los siglos se fueron levantando nuevos edificios, iglesias y casas señoriales, pero el diseño original de sus calles continuó respetándose, lo que explica su aspecto actual.
Uno de los mayores atractivos del barrio es recorrer sus calles sin un itinerario fijo. Cada esquina descubre un nuevo rincón con personalidad propia.
Las calles de les Voltes, Sant Joan o l’Emboç, junto con pequeñas plazas como la de la Cantereria o Sant Vicent, muestran la esencia de la arquitectura tradicional de Bocairent. Las viviendas, muchas de ellas construidas directamente sobre la roca, crean un paisaje urbano único que ha llegado prácticamente intacto hasta nuestros días.
Uno de los elementos más característicos del barrio son las viviendas parcialmente excavadas en la piedra.
Durante siglos, estas cuevas sirvieron como bodegas, despensas o almacenes, aprovechando la temperatura constante del interior de la roca. Esta forma de construir demuestra la perfecta adaptación de los habitantes al difícil relieve sobre el que se asienta Bocairent.
Mientras se pasea por el casco histórico aparecen algunos de los monumentos más importantes del municipio.
La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción domina la parte más elevada del barrio. Muy cerca se encuentran las famosas Covetes dels Moros, la Plaza de Toros excavada en la roca, antiguas fuentes, ermitas y varios miradores desde los que contemplar el barranco de la Fos y la Sierra de Mariola.
Todo ello convierte el paseo por el Barrio Medieval en una experiencia que combina historia, arquitectura, naturaleza y fotografía.
Una de las mejores formas de conocer el casco antiguo es seguir la Ruta Mágica, un itinerario circular señalizado de unos 2,5 kilómetros que recorre algunos de sus rincones más representativos.
Durante el recorrido se descubren miradores, calles históricas, antiguas fuentes y edificios singulares, ofreciendo una excelente visión del patrimonio de Bocairent.
El acceso al Barrio Medieval puede realizarse cómodamente a pie desde cualquiera de las zonas de aparcamiento situadas en los accesos al municipio.
Debido a la estrechez de sus calles y a la protección del conjunto histórico, la mejor forma de descubrirlo es caminando y disfrutando sin prisas de cada uno de sus rincones.
La visita al Barrio Medieval puede completarse con las Covetes dels Moros, la Plaza de Toros de Bocairent, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, el Monasterio Rupestre, las Covetes del Colomer y los senderos del Parque Natural de la Sierra de Mariola
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