El paisaje, el gran protagonista
Una parte esencial de la experiencia consiste en recorrer los viñedos que rodean las bodegas. Las suaves colinas de la Vall dels Alforins, salpicadas de masías y campos de cultivo, ofrecen uno de los paisajes agrícolas más bellos de la Comunitat Valenciana.
En otoño, cuando las hojas de las cepas adquieren tonos rojizos y dorados, el valle muestra una de sus imágenes más espectaculares.
