Históricamente, era el plato principal que se servía en los banquetes de boda de los pueblos de la comarca. Es un arroz al horno elaborado con una base de caldo de cocido muy rico, pero su gran particularidad —y lo que le da nombre— es que se cubre con una costra de huevo batido, azúcar y canela justo al final de la cocción. El contraste entre el fondo salado de la carne y el toque dulce y especiado de la costra superior es espectacular.
Ingredientes
400g de arroz
800ml de caldo de cocido concentrado caliente (hecho con gallina, ternera y cerdo)
200g de garbanzos cocidos
2 morcillas de cebolla de la zona
1 blanquet (embutido blanco valenciano)
100g de carne de cocido desmigada (gallina o ternera)
4 huevos
2 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de canela en polvo
aceite de oliva y sal
Preparación
Preparar la base: Precalienta el horno a 220 ºC. En una cazuela de barro (imprescindible para los arroces al horno), coloca el arroz crudo, los garbanzos cocidos y la carne de cocido desmigada.
Colocar el embutido: Trocea las morcillas y el blanquet en rodajas gruesas y distribúyelas de manera uniforme por la cazuela.
Añadir el caldo: Vierte el caldo de cocido hirviendo sobre el arroz. Rectifica de sal si es necesario. Introduce la cazuela en el horno y hornea a 220 ºC durante unos 12 o 13 minutos, hasta que el grano haya absorbido casi todo el caldo pero aún esté tierno por dentro.
Preparar la costra dulce: Mientras el arroz se cocina, bate los 4 huevos en un bol grande hasta que queden espumosos. Añade el azúcar y la canela en polvo, y mezcla todo enérgicamente.
Crear el «manto de novia»: Saca la cazuela del horno con cuidado. Vierte la mezcla de huevo batido uniformemente sobre toda la superficie del arroz, cubriéndolo por completo como si fuera un manto.
Gratinar: Vuelve a introducir la cazuela en el horno (puedes activar la función de grill si la tienes). Hornea durante 5 o 7 minutos más, hasta que el huevo suba, se cuaje por completo y forme una costra bien dorada, crujiente y aromática. Sírvelo inmediatamente.