Las morcillas de cebolla de Canals (les botifarres de ceba) son uno de los tesoros embutidos más valorados de La Costera. Destacan por ser extremadamente melosas, suaves y con un sutil equilibrio de especias dulces (clavo, canela y nuez moscada) que las diferencia de las morcillas castellanas.
Aunque se comen muchísimo a la brasa, fritas o dentro del arroz al horno, el plato tradicional por excelencia en Canals para lucirlas es el Pastel de Morcilla y Manzana
Ingredientes
3 morcillas de cebolla de Canals
2 manzanas grandes (tipo Golden o Reineta)
1 cebolla grande
1 lámina de masa quebrada o de hojaldre
3 huevos
200 ml de nata líquida para cocinar
aceite de oliva, sal y una pizca de pimienta negra
Preparación
Precalienta el horno a 180 ºC y forra un molde para tartas con la masa elegida. Pincha el fondo con un tenedor y hornéala «en blanco» (vacía) unos 10 minutos para que no quede cruda.
Pica la cebolla fina y póchala en una sartén con aceite de oliva a fuego lento hasta que esté transparente.
Pela las manzanas, córtalas en dados pequeños e incorpóralas a la sartén con la cebolla. Cocina hasta que la manzana esté blanda.
Quita la piel a las morcillas de Canals, desmenúzalas con las manos y añádelas a la sartén. Remueve todo junto durante un par de minutos para que se mezclen los sabores y se funda la grasa de la morcilla. Retira del fuego.
En un bol, bate los huevos junto con la nata, un toque de sal y pimienta. Añade la mezcla de morcilla, cebolla y manzana de la sartén y remueve bien.
Vierte todo el relleno sobre la masa horneada.
Introduce en el horno a 180 ºC durante unos 25 o 30 minutos, hasta que veas que el relleno ha cuajado por completo y la superficie esté dorada. Sírvelo templado