Las Cocas de San Blas (Coquetes de Sant Blai) de Chella son uno de los dulces más queridos de La Canal de Navarrés. Se elaboran tradicionalmente para el 3 de febrero, festividad de San Blas (protector de los males de garganta).
A diferencia de las versiones esponjosas tipo bizcocho o de panadería de otras regiones, las de Chella son unas torticas secas, crujientes y sumamente aromáticas debido al uso de la manteca de cerdo, el toque cítrico y el cacahuete, un cultivo histórico muy arraigado en la comarca.
Ingredientes
500g de harina de trigo,
200g de manteca de cerdo (a temperatura ambiente)
200g de azúcar
100g de cacahuetes tostados (pelados y ligeramente machacados)
2 huevos
La ralladura de 1 limón grande
1 cucharadita de canela en polvo
1 sobre de gasificante para repostería (papelitos de gaseosa)
Preparación
Preparar los cacahuetes: Asegúrate de que los cacahuetes estén tostados y sin piel. Pícalos ligeramente en un mortero o con un rodillo de cocina. Deben quedar trozos pequeños y rústicos, nunca hechos polvo.
Mezclar la base grasa: En un barreño grande, bate la manteca de cerdo con el azúcar utilizando las manos o una cuchara de madera hasta obtener una crema homogénea y blanda.
Integrar los aromas y líquidos: Añade un huevo entero (el otro lo reservamos para pintar), la ralladura de limón, la canela en polvo y los cacahuetes troceados. Mezcla bien para que los sabores se distribuyan.
Añadir los secos: Incorpora los papelitos de gaseosa (o el gasificante) y ve añadiendo la harina tamizada poco a poco. Amasa con las manos hasta conseguir una masa compacta, unida y maleable. Si ves que se pega demasiado, puedes añadir una pizca más de harina.
Formar las cocas: Precalienta el horno a 180 ºC. Coge porciones de masa (del tamaño de una pelota de golf) y dales forma redonda. Colócalas sobre la bandeja del horno con papel vegetal y aplástalas con la palma de la mano de manera que queden con un grosor de un centímetro aproximado.
Decorar y hornear: Bate el huevo restante y pinta la superficie de cada tarta. Tradicionalmente se les espolvorea un extra de azúcar por encima. Hornea a 180 ºC durante unos 15 o 20 minutos hasta que veas que los bordes empiezan a tomar un color dorado y crujiente. Sácalas y déjalas enfriar por completo en una rejilla para que se endurezcan