Aunque se consumen mucho en Navidad, en los pueblos de la comarca se preparan durante todo el otoño e invierno. Son unas empanadillas dulces rellenas de una masa de boniato blanco confitado.
Ingredientes
Ingredientes para la masa:
1 vaso de aceite de oliva suave
1/2 vaso de cazalla (anís seco)
1/2 vaso de moscatel o mistela
harina de trigo (la que admita, unos 500-600g)
azúcar y canela para espolvorear
Ingredientes para el relleno
500g de dulce de boniato blanco (puedes comprarlo ya hecho en lata o cocer boniato)
500 g de azúcar
una rama de canela hasta que espese
Preparación
En un bol grande, mezcla el aceite, la cazalla y el moscatel.
Ve incorporando la harina poco a poco, amasando con las manos hasta conseguir una masa compacta, lisa y elástica que no se pegue a los dedos. Déjala reposar 15 minutos.
Coge porciones de masa, haz una bola y aplástala sobre un trozo de plástico (o papel de horno) para formar un círculo muy fino.
Coloca una cucharada de dulce de boniato en el centro, dobla la masa por la mitad para formar la empanadilla y sella los bordes apretando con los dedos (haciendo un cordón rústico) o con un tenedor.
Colócalos en la bandeja del horno con papel vegetal. Píntalos con un poco de agua o clara de huevo y espolvorea por encima una mezcla de azúcar y canela.
Hornea a 180 ºC durante unos 20 minutos hasta que estén dorados y crujientes